Blog de Palpa

GES y cáncer de mama: lo que necesitas saber

Recibir una sospecha o diagnóstico de cáncer de mama puede ser un momento lleno de dudas, miedo y preguntas. En medio de esa incertidumbre, saber que en Chile existe una cobertura garantizada, el GES, puede traer un poco de tranquilidad. 

Este beneficio asegura que, sin importar si estás en FONASA o Isapre, tendrás acceso a diagnóstico, tratamiento y seguimiento en tiempos definidos y con apoyo económico. Conocer cómo funciona y qué incluye puede ayudarte a sentirte más acompañada y preparada para lo que viene. Aquí te explicamos, de manera simple, qué cubre el GES cuando se trata de cáncer de mama.

¿Qué es el ges?

El GES es una cobertura de salud que asegura atención para algunas enfermedades, como el cáncer de mama. Funciona tanto en FONASA como en Isapre y define qué atenciones deben entregarse y en qué plazos.

GES

¿Qué cubre el GES cuando hay cáncer de mama?

El GES cubre el cáncer de mama en personas desde los 15 años, y se activa desde el momento en que existe sospecha clínica, no solo cuando el diagnóstico está confirmado. Incluye:

  • Diagnóstico: exámenes necesarios para confirmar o descartar la enfermedad, como mamografía, ecografía y biopsia.
  • Tratamiento: cirugía (incluida mastectomía o reconstrucción según indicación médica), quimioterapia, radioterapia y hormonoterapia, de acuerdo con el tipo y etapa del cáncer.
  • Seguimiento: controles y exámenes posteriores para evaluar la evolución del tratamiento y detectar recaídas.


anciana-sentada-en-el-vestibulo-de-la-sala-de-espera-para-asistir-una-cita-medica-teniendo-un-examen-de-consulta-con-un-especialista-en-las-instalaciones-paciente-femenino-esperando-en-el-espacio-de-recepcion-del-hospital

Plazos garantizados, ¿por qué importan?

En cáncer de mama, el tiempo puede marcar una diferencia importante. Por eso, el GES establece plazos máximos legales para cada etapa de la atención, con el objetivo de asegurar una atención oportuna y evitar demoras innecesarias. En términos generales, el GES garantiza que:

  • Los resultados de exámenes de diagnóstico, como mamografía, ecografía o biopsia, se entreguen dentro de un plazo máximo de 45 días desde que existe la sospecha de cáncer de mama.
  • Una vez confirmado el diagnóstico y definida la etapa de la enfermedad, el tratamiento debe comenzar dentro de 30 días.
  • Si se indican tratamientos posteriores (como quimioterapia o radioterapia), estos deben iniciarse dentro de 20 días desde la indicación médica.
  • Tras finalizar el tratamiento, el primer control de seguimiento debe realizarse dentro de 90 días.

*Estos plazos existen para proteger tus derechos, pero no siempre se cumplen. En la práctica, muchas personas con cáncer de mama, sobre todo en el sistema público, enfrentan retrasos, especialmente en los resultados y en el inicio del tratamiento. Por eso, es importante conocer estos plazos para poder exigir que se respeten cuando sea necesario.

Lo que no siempre está cubierto

Aunque el GES es un respaldo muy importante en cáncer de mama, no cubre todo. Conocer estos puntos desde el inicio puede ayudarte a tomar mejores decisiones y evitar sorpresas.

  1. El GES no siempre significa costo cero.
    La cobertura GES puede incluir copagos, dependiendo de tu sistema de salud y tu tramo. En muchos casos, especialmente en el sistema público, tratamientos como quimioterapia o radioterapia pueden quedar completamente cubiertos, pero no siempre es así para todas las personas ni para todas las prestaciones.
    Por eso, es importante que converses directamente con tu Isapre o con FONASA para entender qué parte del proceso queda cubierta, si existen copagos y qué alternativa es más conveniente para ti, según tu situación médica y personal.

  2. No todos los tratamientos están incluidos
    El GES cubre los tratamientos considerados estándar para el cáncer de mama, pero algunas terapias más nuevas o muy específicas pueden no estar incorporadas aún. En esos casos, pueden requerirse otras vías de financiamiento o autorizaciones especiales.

  3. Acompañamiento y medicamentos de apoyo. 
    El GES no garantiza de forma continua: Acompañamiento psicológico prolongado, terapias de reinserción laboral o social, algunos medicamentos para manejar efectos secundarios del tratamiento, como náuseas, vómitos, dolor o malestar posterior a la quimioterapia. Estos apoyos suelen ser muy necesarios, pero no siempre están completamente cubiertos.

  4. El lugar donde te atiendes está definido por el GES
    Cuando se activa el GES, el sistema de salud define el centro y el equipo donde se realizará la atención. Esto no siempre coincide con las preferencias personales de la paciente. Si decides atenderte de forma privada o fuera de la red asignada, es posible que esa atención no quede cubierta por el GES.

Conocer estas limitaciones no busca generar preocupación, sino ayudarte a informarte, preguntar y evaluar opciones desde el inicio, en un momento en que tomar decisiones claras es especialmente importante.

 



Autoexplorcion

Aprende a realizar tu autoexploración mamaria aquí.

¿Qué hacer si tienes sospecha o diagnóstico de cáncer de mama?

Si estás pasando por este momento y no sabes por dónde partir, estos pasos pueden ayudarte:

  1. Habla con tu médico o centro de salud
    Si un médico sospecha cáncer de mama, debe iniciar la solicitud GES. Esto puede hacerse incluso antes de que el diagnóstico esté confirmado. Puedes preguntar directamente: “¿Esto corresponde a una sospecha GES por cáncer de mama? ¿Podemos activarlo?”
  2. Asegúrate de que el GES quede activado
    El GES no se activa automáticamente. Debe quedar registrado en FONASA o en tu Isapre, según tu sistema de salud. Pide confirmación y, si es posible, un comprobante o número de caso.
  3. Confirma tu sistema de salud
    Saber si estás en FONASA o en una Isapre es importante para entender: Dónde te atenderás
    qué exámenes y tratamientos estarán cubiertos, si existen copagos
  4. Pregunta dónde continuarás tu atención
    Una vez activado el GES, el sistema de salud te indicará en qué centro se realizarán los exámenes y el tratamiento. Ese lugar viene definido por la red GES y no siempre coincide con las preferencias personales.
  5. Solicita los exámenes y plazos
    Pregunta qué exámenes necesitas (mamografía, ecografía, biopsia) y cuándo deberían entregarte los resultados. El GES define plazos máximos que deben respetarse.
  6. Guarda toda tu documentación
    Conserva órdenes médicas, resultados, autorizaciones y cualquier documento relacionado. Tener todo a mano facilita los siguientes pasos.
  7. Si algo se demora o no se cumple, pide ayuda
    Si los plazos no se respetan o no recibes orientación clara, puedes contactar directamente a tu Isapre, a FONASA o a la Superintendencia de Salud para pedir apoyo.

Recibir una sospecha o diagnóstico de cáncer de mama no es fácil, y nadie debería tener que enfrentarlo sin información ni apoyo. El GES no es perfecto, pero sí representa una red de protección importante, ya que garantiza acceso a diagnóstico, tratamiento y seguimiento, y entrega herramientas para que los tiempos se respeten y la atención no se postergue.

Conocer cómo funciona, qué cubre y cuáles son tus derechos no elimina el miedo, pero te devuelve algo fundamental: claridad y control en un momento de mucha incertidumbre. Preguntar, informarte y pedir acompañamiento es parte del proceso.


 

Deja un comentario